lunes, 25 de mayo de 2015

Se hará tarde - Violeta Evori - Primer premio de FRASELETREANDO





— Dime ¿Por qué no quieres explicar al mundo lo que sentimos y deseamos?—  Preguntaba por enésima vez Paula.

Luisa palidecía, ella era una madre y esposa  ejemplar, de su matrimonio con Agustín habían nacido dos niñas gemelas,  las adoraba. ¿Cómo iba a romper sus pequeños corazones, diciéndoles que  a partir de aquel  momento sus vidas iban a cambiar de una forma tan brutal?

Amaban a su padre y estaba decidida a dar el gran paso, pero la disyuntiva con la que se encontraba siempre y la aterrorizaba era a quién de los dos otorgarían la custodia, sin ellas su vida no tendría sentido.

Desde muy joven tuvo muy claro que no deseaba una vida convencional, ella era diferente a todas sus amigas, no obstante trataba de ocultarlo cuando salía con ellas y los chicos de fiesta.

Uno de esos días conoció al que después sería su novio, con el que se casó al cabo de unos meses.

En el  fondo de su corazón se convenció  de que se había enamorado, y eso representó un respiro para su atormentado espíritu.

A veces se preguntaba el porqué no esperó más tiempo, de esta forma se habría asegurado de cuales eran en realidad sus sentimientos. 

Por ese motivo y no otro, a su mente siempre acudía la misma frase que alguna vez le había dicho su tío, observándola con aquella mirada que ella nunca comprendió, pero que a la misma vez intuía, escondía un significado oculto.

Cuando se encontraba al borde de la desesperación, sin saber qué decisión tomar,  pensaba que quizás todo había sido producto de su imaginación, surgida a raíz de aquella novela que encontró un día en la habitación de su hermano, en la que dos bellos jóvenes se amaban y abandonaban poder y riquezas para estar juntos, pero ella no era así.

Luisa era una diseñadora de interiores de las más afamadas  en su país, siempre  se rodeaba de chicas más jóvenes, de esa forma pensaba que nadie sospecharía nada, pues las formaba para una buena profesión, buscaba  mujeres que sabía eran como ella.

Hasta que conoció a Paula y se enamoró de verdad, ella la presionaba cada día más y debía tomar una determinación. Si algo tenía claro era que no podía seguir  fingiendo, viviendo una doble vida que al final cualquier día saldría a la luz y causaría un dolor inmenso a todos los que la rodeaban.

Dándole vueltas, se acordó de la frase que su tío le había repetido en diversas ocasiones y sin pensarlo dos veces se dirigió a su domicilio.

—Tío, quiero hablar con usted de un tema muy importante para mí.

—Ay  Luisa, yo esperaba que nunca hubiésemos tenido que mantener esta conversación, pero por otro lado siempre pensé que un día llegaría.

—Mis padres sufrieron lo indecible pues de sus cuatro hijos uno era diferente a los demás.

— ¿Qué quiere decir con eso?

—Tú deberías saberlo mejor que nadie, ya que también lo eres.

—Pero si lo que vienes es a pedir mi consejo, yo solo puedo darte uno.

—Abandona esa vida anodina que llevas con tu familia, haz todo lo posible  para que tus hijas sean felices  y únete a la mujer que amas, la ley ahora lo permite y olvídate de los convencionalismos.

—No hagas como hice yo, que siempre pensé que para todos los males solo había dos remedios:  El tiempo y el silencio, y ya ves aquí estoy solo, por no haber tomado una decisión hace años y no hablar cuando pude.



Violeta Evori 

   

7 comentarios:

  1. Me ha encantado este relato. Que cuenta una realidad, que es una pena que siga siendolo. Un abrazo.

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  2. Muy buen relato. El consejo del tío le puede ayudar a tomar la decisión que ella desea.
    Abrazos.

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  3. Hay decisiones que son muy difíciles de tomar, y a veces solo el consejo de alguien que sabe bien de lo que habla puede ayudarnos a dar el difícil paso. Solo tenemos una vida, más vale que la vivamos con siceridad hacia nosotros mismos :)

    Un bonito relato, me ha gustado mucho!!

    Saludos.

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  4. Una verdad que a existido siempre, y que hoy tenemos la suerte que no hay que callar. enhorabuena por el premio. un beso.

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  5. Un reflejo de la realidad, un sentimiento forzado socialmente contra un sentimiento real. La decisión es clara.
    Saludos y enhorabuena por el premio.
    S. Arnau ; - )=

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  6. Gracias por vuestros comentarios, he tenido unos problemas informáticos. Por suerte para muchas personas esta situación ha mejorado aunque siempre se encontraran con intolerantes e incomprensivos.

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  7. Muy bonito el relato.... y es una pena que hoy en día siga siendo real. Esta escrito con sencillez y sensibilidad. El amor ha de triunfar por encima de todo.

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